El término se asocia a un tipo de novela policíaca en la que la resolución del misterio no es el objetivo principal y los argumentos son habitualmente muy violentos; la división entre buenos y malos de los personajes se difumina y la mayor parte de sus protagonistas son individuos derrotados y en decadencia en busca de la verdad o, cuando menos, algún atisbo de ella.La novela negra presenta una atmósfera asfixiante de miedo, violencia, injusticia, inseguridad y corrupción del poder político que refleja las primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos, cuando la crisis económica desatada tras la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión del 29, da lugar a historias policíacas inspiradas por la entrada en vigor de la ley seca y el subsiguiente desarrollo del crimen organizado y el gansterismo.
Por otra parte, el desarrollo de la acción es rápido, movido y frecuentemente violento. El crimen se devuelve a los ambientes degradados donde se comete más frecuentemente. Tanto el detective como los criminales cruzan a menudo la barrera entre el bien y el mal, pero el detective se muestra muchas veces como un personaje fracasado y cínico que termina salvándose apenas por los pelos.
Actualmente existen cuatro tipos de novela negra:
- Novela de acción con el detective como protagonista.
- Novela desde el punto de vista del criminal.
- Novela desde el punto de vista de la víctima.
- Novela desde el punto de vista del juez.
